Miras el móvil, buscas señales, aguantas más de lo que deberías. Y mientras lo haces, una parte de ti lo ve perfectamente.
No te falta fuerza de voluntad. Esto es tu patrón funcionando antes de que te des cuenta.
7 €
Reserva tu plaza si estás cansado/a de darte cuenta después.
Quiero verlo antes de repetirlo
“¿Cómo puede ser que lo vea tan claro y aun así siga igual?”
Hay un momento muy concreto.
Estás en medio de una conversación, un silencio o una frase ambigua… y por dentro sabes perfectamente lo que no te conviene hacer.
Y aun así lo haces.
Después lo analizas. Conectas puntos. Le pones nombre. Llegas a conclusiones que encajan y que, durante un rato, te dan algo parecido al control.
Pero llega la siguiente vez.
Y vuelves al mismo sitio.
Eso es lo más agotador.
No solo es el dolor y la ruptura.
También esa sensación de: “¿cómo puede ser que lo vea tan claro y aun así siga igual?”
Has leído sobre apego. Identificas patrones. Has entendido cosas de verdad, no a medias.
Y aun así puedes seguir eligiendo personas que no están del todo disponibles. O aguantando más de lo que te conviene. O persiguiendo justo cuando toca parar.
No es que no hayas trabajado en ti.
Es que entender por qué haces algo no es lo mismo que cambiar cómo funcionas cuando estás en medio del caos.
Ahí hay un tope.
Y si llevas tiempo dándote contra él, probablemente ya lo has notado.
No es una etiqueta psicológica.
Ni es “tengo apego ansioso” o “tengo miedo al abandono”.
Es algo más concreto.
Lo que haces casi sin darte cuenta cuando en una relación se activa el miedo.
Y aparece sin que te des ni cuenta.
A veces persigues. Otras aguantas más de lo que te conviene. A lo mejor desapareces antes de que te dejen. Te explicas durante horas para que por fin te entiendan. O cedes en cosas importantes para que alguien se quede.
Es algo que aprendiste a hacer en algún momento para protegerte, mantener cerca a alguien o no sufrir más.
Y ahora funciona solo. Sin pedirte permiso.
Por eso cambiar de persona no siempre cambia el resultado.
La persona puede ser distinta. El momento puede tardar más en llegar. Pero hay un punto en el que vuelves a reconocerte haciendo lo mismo.
“¿Cómo he llegado aquí otra vez?”
Ver esa dinámica no es culparte.
Es empezar a hacer las cosas de distinta manera.
Porque cuando no lo ves, solo te das cuenta después.
Cuando ya has escrito, cedido, aguantado y vuelto a perderte.
Porque una cosa es darte cuenta cuando ya has vuelto a mirar, escribir, esperar o justificar lo mismo de siempre.
Y otra muy distinta es pillarte antes de abrir WhatsApp por quinta vez.
Esto no es un curso de eneagrama.
Y tampoco una clase para salir con otra etiqueta más.
Durante la masterclass vamos a usar el eneagrama como herramienta, no como protagonista.
Para empezar a ver algo mucho más concreto:
qué haces tú cuando en una relación se activa el miedo.
No vas a salir con toda tu vida resuelta en 90 minutos.
Pero sí con algo más útil que otra explicación:
empezar a reconocer el momento exacto en el que tu cabeza empieza a inventar conversaciones, buscar señales o necesitar una respuesta para calmarse.
No necesitas otra explicación sobre por qué te pasa.
Necesitas empezar a verlo antes de volver a entrar.
7 €
Reservar plaza
No solo desde la teoría.
También desde haber pasado por un divorcio y por una etapa posterior en la que, aun sabiendo muchas cosas, tampoco me relacionaba de forma sana.
Porque no es tan extraño tener formación, entender patrones y aun así verte mirando el móvil un domingo esperando un mensaje que no llega.
Soy directa, clara y tremendamente práctica.
Te entiendo porque estuve ahí y te enseño cómo logré salir yo para que dejes de dar vueltas donde ya sabes que te estás haciendo daño.
No. No necesitas conocer tu eneatipo ni haber leído nada sobre eneagrama.
Aquí no se usa para aprender tipos de personalidad, sino como herramienta para empezar a ver cómo te vinculas y qué haces cuando aparece el miedo.
Sí. Tendrás acceso a la grabación después del directo.
No. Es una masterclass de 90 minutos. No sustituye un proceso terapéutico.
Lo que hace es ayudarte a empezar a ver tu patrón relacional con más claridad.
Sí. El patrón relacional no depende de estar en medio de una ruptura reciente.
Si reconoces que repites dinámicas parecidas en tus relaciones, esto puede servirte.
90 minutos de trabajo concreto sobre tu forma de vincularte.
Un primer mapa para empezar a ver qué se activa, cómo reaccionas y dónde podrías empezar a hacer algo distinto.
Hay algo en tu forma de vincularte que se repite.
Y verlo no es una condena.
Es el primer paso para empezar a hacer algo distinto.
Seguir entendiendo tu patrón no va a cambiarlo solo. Pero empezar a verlo justo antes de repetirlo… sí puede empezar a sacarte del automático.
7 €
Quiero dejar de darme cuenta tarde.Mientras no lo ves, reaccionas.
Cuando empiezas a verlo, aparece algo nuevo: una posibilidad de responder de otra manera.